Posturología

Trabajar el sistema visual, como parte integrante del sistema postural, nos brinda la oportunidad de poder caminar hacia un cambio holístico de todo nuestro ser. No solo de mejorar unas habilidades visuales o la percepción visual sino también  crear un cambio en toda nuestra postura.

POSTURA

La postura de un individuo se entiende como la percepción consciente, de la localización espacial de los distintos segmentos corporales en un determinado momento y su relación con los otros segmentos.

 

El control postural es un proceso activo bajo el control del Sistema Nervioso Central, que puede definirse estáticamente como “La capacidad de mantenerse sobre una base de apoyo con el mínimo movimiento”  y dinámicamente como “la capacidad de desempeñar una tarea mientras mantiene una posición estable o recuperar el equilibrio sobre una superficie inestable con el mínimo de movimientos", es fundamental para lograr el máximo rendimiento en la mayoría de actividades.

 

Es una función compleja que depende de la integración de diferentes modalidades de información sensorial, provenientes de diversas fuentes, y depende de las propiedades de estos subsistemas, que actúan tanto a nivel espinal como de los centros de niveles superiores en el Sistema Nervioso Central.

 

Para un buen desempeño de la postura el sistema nervioso recibe información proveniente del medio exterior, que proviene de los ojos y de los pies, y una información interior que proviene del sistema vestibular, las articulaciones y los músculos..

POSTURA Y OPTOMETRÍA

Es evidente que la optometría puede desempeñar un papel fundamental en la organización, reeducación, reprogramación, integración e intensificación de la información visual y de la oculomotricidad.

 

Esta reorganización actúa mejorando nuestra percepción visual, nuestra oculomotricidad, nuestra postura, nuestra relación con el espacio y en consecuencia nuestra relación con uno mismo.

 

La optometría, es capaz de valorar y mejorar, a través de un entrenamiento visual, el conjunto de habilidades visuales para identificar, interpretar, localizar espacialmente y comprender lo que vemos. También nos da la posibilidad de modificar la entrada visual para ponerla al servicio de una mejora en la postura del individuo y así poder intervenir favorablemente en dolencias propias del sistema postural como son: lordosis; dolores en cervicales, en dorsales, en lumbares, en extremidades; álgias; cinetosis; mareos; vértigos; desorientación….