Movimientos oculares

 

 

La oculomotricidad es la capacidad de mover los ojos de una manera suave y precisa para seguir un objeto en movimiento, leer un texto o cambiar la mirada entre un objeto y otro (la pizarra y el pupitre, papel y pantalla del ordenador). 

Existen dos tipos de movimientos:

  • Seguimientos: para seguir un objeto en movimiento
  • Sacádicos: para saltar de manera precisa de un objeto a otro

Unos movimientos oculares bien integrados permiten rapidez y precisión para cambiar de línea en la lectura, para cambiar la mirada entre la pizarra y el pupitre y son fundamentales en la práctica de deportes que requieran de este tipo de habilidades.

El Control Oculomotor está muy relacionado con el sostenimiento de la atención, atención dividida (capacidad de realizar varias actividades simultáneamente) y de la habilidad de filtrar la atención adecuada.

También está muy relacionado con compensaciones posturales, especialmente con ladeos de cabeza, asimetría en la posición de los hombros y contracturas del cuello (suboccipales, trapecio…). En consecuencia  crearán  dolores de cuello, hombros, brazos e incluso manos.

Los problemas de oculomotricidad son muy frecuentes sobre todo en niños con problemas de aprendizaje y déficit de atención. 

Los síntomas asociados son los siguientes:

  • Usar el dedo como marcador
  • Perderse al leer
  • Equivocarse al copiar
  • Omitir palabras al leer
  • Lectura lenta
  • Baja comprensión lectora
  • Dificultad para golpear y recoger la pelota
  • Dolores de cabeza, cuello, hombros…
  • Dolores y asimetrías en la espalda.

La Terapia Visual trabaja para conseguir que el paciente mueva sus ojos de manera suave y precisa sin esfuerzo, consiguiendo mejorar en velocidad y comprensión lectora, rendimiento escolar y deportivo.

También trabaja en evitar las compensaciones posturales derivadas de una oculomotricidad ineficaz.